A ella seguramente la vas a conocer
de la manera más absurda. De fiesta, por un amigo, por tropezar en el ascensor,
por un número mal apuntado de whatsapp,
en una cafetería, en la librería. Donde menos te lo esperes, allí estará.
La vas a mirar siempre que la
veas, porque no vas a poder evitarlo. ¿Cómo quitar los ojos de encima de
alguien tan increíble? Pensarás cada vez que te descubras mirándola embobado.
Tus amigos se darán cuenta,
bueno, la verdad, se darán cuenta todos menos tú (y ella, ella nunca lo sabrá),
que pensarás que la miras como a una más. ¿Y que por qué la piensas tanto?
¿Casualidad? ¡Claro! ¡Será eso! Tú nunca te enamorarías de alguien como ella
pero… ¿no era increíble?
Nunca la hablarás, ¿por qué? Se
te pasarán miles de respuestas por la cabeza pero la correcta es: miedo.
Y cuando te decidas a superar
ese miedo, cuando asumas la realidad. Será demasiado tarde, porque por haber
estado asustado tanto tiempo, la habrás perdido.
Y lo peor, es que ella sentirá
lo mismo.
Pero, será demasiado tarde.
